MÁS NOTAS SOBRE COMUNISMO ANARQUISTA
1.- El comunismo anarquista es la doctrina que elabora el proletariado en la lucha de clases. Hoy en día, proletariado abarca a todos aquellos que tienen un mundo nuevo que ganar y nada que perder en la guerra social. Identidades, etnias, naciones, sectores sociales, razas, etc., sometido a la explotación del trabajo y a todas las opresiones derivadas de las ideologías dominantes. El proletariado es, a nuestra época, lo que fueron los plebeyos durante la Roma antigua.
2.- El movimiento anarquista donde únicamente alcanzó a desarrollarse plenamente fue en España. El anarquismo español fue comunista libertario. En el congreso de la CNT de 1919, Evelio Boal, secretario de la organización, saludaba a los delegados de la siguiente manera: “Los principios que hemos sostenido orgullosamente y todo lo dignamente que hemos podido y sabido, han sido los del comunismo anárquico; deseamos nosotros que los compañeros que nos sucedan prosigan por este camino” (Cf. De Antonio Bar, “La CNT en los años rojos”, Madrid, 1981; p. 497).
3.- También de esa época, entre 1918 y 1922, es un documento intitulado “Programa para la sociedad comunista libertaria, atribuido al comité nacional de la CNT” (Ver Antonio Bar, op. cit., pp. 798-801) que permite analizar el pensamiento anarquista de ese momento histórico y su proyección hispanoparlante, ya que la CNT de entonces envía emisarios, agitadores, activistas en suma, a diversos países hispanoamericanos como Cuba, México, y, en menor proporción, Venezuela.
4.- El ensayista venezolano Domingo Alberto Rangel B., al prologar el libro de Salom Mesa donde éste decide abrazar nuevamente la causa del comunismo libertario tras haber sido alto cargo tanto del MEP como de AD, sostiene que entre los obreros extranjeros que, en Caracas, laboran en la restauración de los teatros Municipal y Nacional, hay obreros anarquistas catalanes. Estamos hablando de los años 1923 a 1929, cuando en España se ha entronizado la dictadura de Miguel Primo de Rivera. Estos obreros catalanes influirán en la algarabía del movimiento estudiantil de 1928 que, tras veinte años de dictadura gomecista, será el primer clarinazo antidictatorial. Más datos, sin embargo, nos da Miguel Otero Silva que en su novela “Fiebre” –la cual relata detenidamente el alborto estudiantil de 1928- al ubicar un personaje entre los obreros caraqueños que predica el anarquismo –o más concretamente, el comunismo anárquico- lo hace decir –cito de memoria-: “estos estudiantes son pequeño burgueses y nosotros somos obreros…”
5.- El anarquismo –o más concretamente: el comunismo anarquista- está indisolublemente vinculado a la lucha de clases –como el sucio a la uña-; un anarquismo sin lucha de clases es, simplemente, anarquismo burgués, individualismo radical o liberalismo radical. Tan simple como eso.
6.- En el “Programa para la sociedad comunista libertaria…” cuya fuente bibliográfica he citado ya, se lee: “El comité director de la Confederación española, declara: 1º La abolición de la propiedad privada. 2º La abolición de la circulación de toda clase de moneda. 3º La abolición de todas las leyes que han regido hasta ahora. 4º Toda clase de riqueza pertenece a la comunidad española. 5º Todos los tratados diplomáticos serán sometidos a una revisión pública en España…”
A renglón seguido, el documento expresa que “Los extranjeros que tienen propiedades en España se verán sometidos a las condiciones siguientes…” Y, enumera una serie de normas que, en general, obliga a los capitalistas extranjeros a venderle a la comunidad española sus bienes y sus derechos.
Qué curioso: es lo mismo que Chávez hace más lentamente en Venezuela. Pero a nadie se le ocurrirá acusar a la CNT de esa época de “chauvinista”, “nacionalista”, etc.
7.- En el mismo “programa” que vengo citando –que es mucho anterior al dictamen confederal sobre comunismo libertario, de 1936- se establecen las bases de la “organización social”. Y, dice: “7º Las bases de la organización social serán: a) El individuo, que tendrá una libertad absoluta en todo lo que le concierne de modo exclusivo. b) El grupo, con plena libertad, en todas sus atribuciones. c) La comuna o reunión de grupos en una localidad. d) La confederación, grupo de federaciones, comunas, grupos e individuos de toda la nación” ¡Qué horror, estos anarquistas hablaban de ¡nación!, no eran anarquistas –seguro- sino “funcionarios chavistas”, no cabe duda!
8.- Más adelante el “programa” sigue diciendo:
“8º Para la denominación de las comunas y de las federaciones, se mantiene provisionalmente la división actual de provincias y municipios. 9º Los lugares que deseen constituirse en comuna se pondrán de acuerdo con la comuna en que se hallen inscritos, notificándoselo a la Federación y a la Confederación. 10º Los grupos productores en cada rama de trabajo útil, se designarán un Consejo de Obreros y estos Consejos designarán en la Comuna un Consejo Administrativo y un Tribunal Revolucionario que, sin prejuzgar sus iniciativas, aceptará las indicaciones del Comité Confederal…”
¡Horror, el Comité Confederal deviene así en buró político de la dictadura de los consejos de obreros! ¡Qué Lenin ni qué ocho cuartos! ¡Bolchevismo del puro es esta vaina!
9.- No sigo porque los anarcoliberales se pueden morir del espanto. ¡Ojalá, sin embargo! Pero lo que he transcrito es una prueba más de que ese anarquismo que hoy se pregona no tiene nada que ver con el anarquismo históricamente hablando y, más concretamente, con el anarquismo de la CNT fundacional.
10.- Que el socialismo libertario puede darse desde arriba y desde abajo es algo que está corroborado en la historia del siglo XX. Se necesitan las dos iniciativas. Eso nos distingue del anarquismo derechista que es el que está en boga. En la Revolución Bolivariana se están dando las dos iniciativas. ¿Cuándo puede una de las dos frustrarse? De dos maneras: mediante un golpe fascista que derribe a la izquierda del gobierno; o mediante la contrarrevolución burocrática que liquidaría las conquistas populares y pactaría, de inmediato, con la OTAN y con los restos del mantuanismo venezolano.-
Floreal Castilla.-
Venezuela, 13 de junio de 2007.-
No hay "principios anarquistas" fijos, una suerte de catecismo libertario al que se le debería prestar fidelidad. El
anarquismo, por lo menos como yo lo entiendo, es un movimiento del pensamiento y de la acción humanas que busca identificar las estructuras de autoridad y de dominación, pedirles que se
justifiquen y, dado que son incapaces, lo que sucede con frecuencia, intentar superarlas.
Lejos de haberse "hundido" el anarquismo, el pensamiento libertario, está floreciendo. Está en la fuente de numerosos progresos reales. Formas de opresión y de injusticia que casi no se
reconocían, y menos aun combatían, ya no se admiten. Es un logro, un avance para el conjunto del género humano, no un fracaso.
"LA EMANCIPACIÓN DE
LOS TRABAJADORES
SERÁ OBRA DE LOS
TRABAJADORES MISMOS"